
Regresarón al que seria a partir de ahora su hogar, Fernanda dejo de trabajar, su marido no quería que lo hiciese, le decía que con lo que él ganaba tendrían suficiente para vivir desahogadamente, los primeros meses fueron felices.
Oswaldo salia mucho con los amigos, sobre todo de noche, ella se sentía sola y triste muchas veces, visitaba a su madre para contarle sus inquietudes con respecto a la relación con su marido, como buena madre la daba consejos pero Fernanda no quería oírlos, ella seguía viendo a un perfecto Oswaldo en todos los sentidos.
A los seis meses de casados las cosas empezaron a ir mal, Fernanda estaba siempre sola, su marido le ponía la excusa que le habían ascendido en su trabajo y que tenia reuniones hasta altas horas de la noche. Un día Fernanda se decidió a saber que es lo que estaba ocurriendo, contrato a un detective para que siguiera a su marido, las noticias que le dieron no fueron agradables, era uno de los capos que manejaban las drogas en su pueblo, Fernanda no podía creerlo, empezó a sentir miedo y a entender porque su marido le daba todos los caprichos, ella pensaba que era porque la quería, pero se dio cuenta que Oswaldo solo se quería a si mismo y al poder que le daba el dinero.
Le quería tanto que no sabia que hacer, reunió a sus padres y les contó lo que estaba pasando, ellos ya lo sabían, habían intentado decírselo muchas veces, pero no les escuchaba. Su padre le aconsejo que le dejara, seria lo mejor, pero ella le tenia miedo, en los últimos días se había vuelto agresivo con ella al recriminarle lo que estaba haciendo, Oswaldo le decía que era tonta, que si se pensaba que con el sueldo que recibía por su trabajo podían mantener el tren de vida que llevaba, que la había sacado de la triste vida que tenia, que ahora gracias a él era una gran señora, Fernanda le dijo que no quería nada de todo lo que le estaba ofreciendo y que se quería divorciar.
Él monto en cólera e intento agredirla, salio corriendo hacia casa de su madre, por el camino encontró a su hermano que al verla tan alterada fue a pedir explicaciones a Oswaldo y se enzarzaron en una gran pelea que termino con el hermano de Fernanda en el hospital, eso fue la gota que colmo su paciencia, se fue derecha al cuartel de la policía para denunciar todos los negocios sucios que tenia, lo que ella no sabia que el policía que le estaba tomando declaración era muy amigo de su marido y estaba metido en sus turbios negocios.
Aviso enseguida a Oswaldo de lo que su mujer acababa de hacer, la espero a la puerta del hospital, sabia que tarde o temprano aparecería por allí a ver a su hermano, al cual adoraba, y así fue, él intento maltratarla otra vez pero huyo.
Fue a refugiarse a casa de una amiga que vivía en otro pueblo, Fernanda sabia que no podría volver a su pueblo, ni ver de momento a su familia, la pena que tenia era que no podía ver como se encontraba su querido hermano. En casa de su amiga se sentía protegida, pero también sabia que tenia que salir del país, Oswaldo tenia contactos y muy peligrosos, su madre pudo ponerse al habla con Fernanda y le dijo que la estaba buscando hasta por debajo de las piedras, que se fuera, porque si la encontraba la podía matar.
Empezó a planear su huida fuera de su país, sin dinero, sin saber que hacer con su vida, lo único que tenia claro es que debía marcharse y el destino que eligió fue España, allí encontraría un futuro. Mientras volaba a su destino, Fernanda iba pensando que es lo que haría para poder vivir, sus padres le hicieron llegar a través de su amiga los ahorros que con tanto esfuerzo les costo ganar, sabe que tendría que buscar un trabajo rápidamente, pues este dinero tampoco le duraría mucho tiempo, le habían dado la dirección de una casa donde poder vivir un tiempo.
Llego a Sevilla, era el lugar que había elegido, estaba contenta, sabia que saldría adelante, se dirigió a la dirección de lo que seria a partir de ahora su nuevo hogar, pero al llegar a la casa todas sus ilusiones se vinieron abajo........
continuará................
Oswaldo salia mucho con los amigos, sobre todo de noche, ella se sentía sola y triste muchas veces, visitaba a su madre para contarle sus inquietudes con respecto a la relación con su marido, como buena madre la daba consejos pero Fernanda no quería oírlos, ella seguía viendo a un perfecto Oswaldo en todos los sentidos.
A los seis meses de casados las cosas empezaron a ir mal, Fernanda estaba siempre sola, su marido le ponía la excusa que le habían ascendido en su trabajo y que tenia reuniones hasta altas horas de la noche. Un día Fernanda se decidió a saber que es lo que estaba ocurriendo, contrato a un detective para que siguiera a su marido, las noticias que le dieron no fueron agradables, era uno de los capos que manejaban las drogas en su pueblo, Fernanda no podía creerlo, empezó a sentir miedo y a entender porque su marido le daba todos los caprichos, ella pensaba que era porque la quería, pero se dio cuenta que Oswaldo solo se quería a si mismo y al poder que le daba el dinero.
Le quería tanto que no sabia que hacer, reunió a sus padres y les contó lo que estaba pasando, ellos ya lo sabían, habían intentado decírselo muchas veces, pero no les escuchaba. Su padre le aconsejo que le dejara, seria lo mejor, pero ella le tenia miedo, en los últimos días se había vuelto agresivo con ella al recriminarle lo que estaba haciendo, Oswaldo le decía que era tonta, que si se pensaba que con el sueldo que recibía por su trabajo podían mantener el tren de vida que llevaba, que la había sacado de la triste vida que tenia, que ahora gracias a él era una gran señora, Fernanda le dijo que no quería nada de todo lo que le estaba ofreciendo y que se quería divorciar.
Él monto en cólera e intento agredirla, salio corriendo hacia casa de su madre, por el camino encontró a su hermano que al verla tan alterada fue a pedir explicaciones a Oswaldo y se enzarzaron en una gran pelea que termino con el hermano de Fernanda en el hospital, eso fue la gota que colmo su paciencia, se fue derecha al cuartel de la policía para denunciar todos los negocios sucios que tenia, lo que ella no sabia que el policía que le estaba tomando declaración era muy amigo de su marido y estaba metido en sus turbios negocios.
Aviso enseguida a Oswaldo de lo que su mujer acababa de hacer, la espero a la puerta del hospital, sabia que tarde o temprano aparecería por allí a ver a su hermano, al cual adoraba, y así fue, él intento maltratarla otra vez pero huyo.
Fue a refugiarse a casa de una amiga que vivía en otro pueblo, Fernanda sabia que no podría volver a su pueblo, ni ver de momento a su familia, la pena que tenia era que no podía ver como se encontraba su querido hermano. En casa de su amiga se sentía protegida, pero también sabia que tenia que salir del país, Oswaldo tenia contactos y muy peligrosos, su madre pudo ponerse al habla con Fernanda y le dijo que la estaba buscando hasta por debajo de las piedras, que se fuera, porque si la encontraba la podía matar.
Empezó a planear su huida fuera de su país, sin dinero, sin saber que hacer con su vida, lo único que tenia claro es que debía marcharse y el destino que eligió fue España, allí encontraría un futuro. Mientras volaba a su destino, Fernanda iba pensando que es lo que haría para poder vivir, sus padres le hicieron llegar a través de su amiga los ahorros que con tanto esfuerzo les costo ganar, sabe que tendría que buscar un trabajo rápidamente, pues este dinero tampoco le duraría mucho tiempo, le habían dado la dirección de una casa donde poder vivir un tiempo.
Llego a Sevilla, era el lugar que había elegido, estaba contenta, sabia que saldría adelante, se dirigió a la dirección de lo que seria a partir de ahora su nuevo hogar, pero al llegar a la casa todas sus ilusiones se vinieron abajo........
continuará................