SEDE DE LA SOCIEDAD GENERAL DE AUTORES
(PALACIO DE LONGORIA)

Conocido hoy en día por albergar a la Sociedad General de Autores y Editores, este magnífico palacio modernista fue construido por el arquitecto catalán y discípulo de Gaudí, José Grases Riera, entre 1902 y 1903 como Casa-Palacio del financiero y político Javier González Longoria.
El edificio, que fue levantado sobre un solar de esquina cuadrado, está compuesto por dos cuerpos rectangulares unidos mediante un torreón cilíndrico situado en la esquina. En el exterior destaca la fachada, embellecida por multitud de formas sinuosas muy al estilo catalán, entre las que resaltan los nervios, la decoración vegetal y las rejerías.
Pero sin ninguna duda lo más bello del edificio es la escalera principal situada en el interior, construida de hierro, bronce y mármol, y que constituye una auténtica joya del modernismo madrileño.
En 1919, el edificio fue adquirido por la Compañía Dental Española, quien lo tuvo en propiedad hasta que en 1946 es vendido a la empresa Construcciones Civiles S.A.
Por último, el 8 de marzo de 1950 fue adquirido por el compositor Jacinto Guerrero como presidente de la Sociedad General de Autores y Editores, cuya sede central continúa hoy en día albergando.
MUSEO MUNICIPAL DE MADRID

Está situado sobre el edificio del antiguo Hospicio de San Fernando, construido entre 1721 y 1726 por el arquitecto Pedro de Ribera.
Los orígenes del Hospicio se remontan a 1668, cuando fue fundado por la Congregación del Santo Nombre de María en un pequeño local de la calle Santa Isabel -donado para tal efecto por el Conde del Puerto-, y cuyo objetivo era el de recoger a toda clase de pobres, dándoles una ocupación.
En 1674 lo tomó a su cargo la Reina Gobernadora Mariana de Austria, debido las malas condiciones de su emplazamiento, y decidió su traslado a la calle Alta de Fuencarral, más concretamente a unas casas propias de la Hermandad que fueron demolidas en 1721 para construir el edificio actual.
El Hospicio es quizá la obra cumbre del barroco madrileño. Fue concebido como un edificio de grandes proporciones con capacidad para albergar a más de tres mil asilados.Lo más destacable del edificio es sin ninguna duda la fachada que da a la calle Fuencarral, más propia de un palacio que de un centro benéfico, pues cuenta con una magnífica portada realizada por el propio Ribera, considerada su obra cumbre y de mejores trazas que las que realizó para los palacios de Perales y de Ugena, o para el Cuartel del Conde-Duque.
El grupo que representa a San Fernando recogiendo las llaves de Sevilla, situado en el nicho de la portada, fue realizado por Juan Ron, escultor que también colaboró con Ribera en la construcción del Puente de Toledo.
Declarado Monumento Nacional en 1919, apunto estuvo de ser derribado en 1922 de no ser por la intervención de la Real Academia de Bellas artes de San Fernando y del Ayuntamiento de Madrid, que rápidamente se apresuraron a comprar el edificio y a proceder a su restauración bajo la dirección del arquitecto Luis Bellido.
En 1926, por iniciativa de la Sociedad Española de Amigos del Arte, se organizó en este edificio una exposición dedicada al antiguo Madrid, con tanto éxito que el Ayuntamiento decidió establecer aquí el Museo y la Biblioteca Municipal, siendo inaugurados el 10 de junio de 1929. Posteriormente, cuando la Biblioteca Municipal pasó a su nuevo emplazamiento en el Cuartel del Conde Duque, quedó únicamente como Museo Municipal, función que actualmente sigue desempeñando.