lunes, 13 de junio de 2011

NO HAGAS NADA


Muchas veces tratamos de estar en paz con todos los que nos rodean, pero por mucho que intentemos llevarnos bien con todos, no crear conflictos y provocar problemas, siempre hay un alguien de nuestro entorno que habla mal de nosotras.

Pero eso no te debe preocupar, siempre habrá a quien no le gusta como somos, no te vuelvas una persona triste o abatida por ese tipo de amistades, deja pasar el tiempo que es el mejor juez y verás que las cosas caerán por su peso…

Hablaba con una amiga tomando un café: “Mira, haga lo que haga, trato de ser buena persona con todos y sobre todo con ella, porque trabajamos juntas. Pero a mis espaldas siempre habla mal de mí, y eso me duele, ¿qué hago?”

Lo pensé un poco y dije: “No hagas nada”.
Sí, nada, pues has puesto todo tu esfuerzo y le has querido con todos sus defectos que son muchos, y si no los sabe valorar no hay nada que hacer. Es una amistad peligrosa para ti, aléjate y no digas nada, no hagas problemas, sólo retirarte de su vida para que no te haga más daño.

Si lo pensáis bien, ¿qué se puede hacer frente a esas amistades que no llenan su vida y descargan sus frustraciones sobre alguien que les da su amor, cariño, y amistad sin esperar nada a cambio?
Ese tipo de personas es mejor mantenerlas bien alejadas de nuestras vidas, siempre te harán llorar, siempre habrá alguien que las escuche, y siempre habrá alguien que te lo cuente.

Mejor, para bien de tu salud mental y espiritual, busca otro grupo de amigos donde no haya tanta intimidad, donde la amistad sólo sea por trabajo o algo eventual, así tendrías tiempo de escoger y ver con mejores ojos donde depositas tu confianza.

Es mejor alejarse de quien habla de ti a tus espaldas, de quien cuando surge la oportunidad te despelleja. Esa compañía no puede hacerte bien, no es buena. Seguramente sea una persona que no se siente satisfecha con su propia vida y carga su frustración contra ti. Casi siempre son personas solitarias que no encuentran nada mejor que hablar mal de las personas a espaldas de ellas.

En lo personal prefiero a alguien que me diga directamente lo malo que puedo tener, para así intentar ser una mejor persona, y mejor amiga. Hay que tratar de no herir con nuestras palabras a los demás, mira que bien dicha está la frase “lo que sale de tu boca es lo que tu corazón siente”. Si estás en esta situación, con una amiga hablando mal de ti a tus espaldas, es mejor dejarla, alejarte de ella, y pedir que Dios la haga cambiar o será una mala persona hoy y mañana. O mejor yo no la llamaría amiga.


Gracias querida Gata, sigo aquí, pero sin ganas de nada.

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